Skip to content | Go to main menu
En 2026 dejarán de admitirse muchas monodosis de plástico en hostelería. Te dejamos lo que debes cambiar ya en compras, carta y TPV para no perder margen.
En los próximos meses la normativa europea sobre envases va cambiar algo muy normal en el canal HORECA. Uno de los cambios más relevantes es la limitación —y en algunos casos la prohibición— de ofrecer productos en envases monodosis de plástico de un solo uso en bares, restaurantes y cafeterías. Esto impacta directamente en el día a día: desde el sobre de kétchup hasta la tarrina de mayonesa o el mini envase de leche para el café.
Te explicamos qué cambia, en qué plazos y qué pasos prácticos puedes dar ya para no quedarte con stock que no podrás usar y, sobre todo, para que la transición no te coma margen.
La hostelería genera una gran cantidad de pequeños envases que se usan una sola vez y acaban en la basura. La normativa europea quiere reducir ese residuo obligando a que, cuando sea razonable, el producto se sirva en formato reutilizable, a granel o en envases que cumplan los nuevos requisitos de sostenibilidad.
No significa que no puedas dar salsa o leche: significa que no podrás darlas en determinados formatos de plástico de un solo uso.
Cada negocio tendrá su lista, pero en la mayoría de bares y restaurantes aparecen estas monodosis:
- Salsas y condimentos en sobre o tarrina (kétchup, mayonesa, mostaza, alioli).
- Leche o nata en monodosis para café.
- Azúcar o edulcorante en envase de plástico.
- Pequeños envases complementarios que acompañan al plato o al café para llevar.
Todo lo que hoy se da en versión “mini” de plástico desechable tiene papeletas de desaparecer o de tener que sustituirse por una versión reutilizable o reciclable.
La normativa ya está aprobada y establece un periodo de adaptación para que fabricantes, distribuidores y hostelería puedan cambiar de formato. El punto crítico llega en 2026, cuando empieza a exigirse de forma real que no se usen esos envases de un solo uso en el servicio a clientes.
¿Conclusión? Lo que queda de 2025 es el año para:
- Inventariar qué monodosis usas.
- Hablar con proveedores sobre alternativas.
- Ajustar carta, menaje y TPV.
Si esperas a 2026, lo más probable es que te toque correr y, además, te quedes con material que no podrás consumir.
Según el tipo de producto podrás optar por:
- Formato a granel: botellas o biberones rellenables en cocina o en pase, con control de limpieza y reposición.
- Envases reutilizables: pequeñas salseras, cuencos o contenedores que lavas y vuelves a usar.
- Envases conformes con la nueva normativa: algunos proveedores ya están sacando formatos que sí se podrán usar.
- Revisión de la carta: en algunos casos te compensará incorporar la salsa en el propio plato para evitar servirla aparte.
Lo más importante es que elijas una solución que no te dispare el consumo. Las monodosis tenían una ventaja: te permitían controlar cuánta salsa regalabas. Si pasas a biberón sin método, ese coste se te puede ir de las manos.

Cambiar el envase no es solo cambiar un “cacharro”. Tiene efectos en:
- Mise en place: habrá que rellenar y limpiar recipientes.
- Lavado: más piezas para el office.
- Alérgenos y seguridad alimentaria: al servir a granel debes mantener un control más riguroso.
- Control de consumos: ya no contarás cajas de sobres, sino litros usados por semana.
- Take away: si cobras por un envase mejor o reutilizable, tendrás que reflejarlo en ticket.
Por eso conviene que todo quede parametrizado en el TPV: qué artículo es la salsa, qué artículo es el envase, qué IVA tiene, cuánto se ha vendido.
Para que la transición sea limpia:
- Crea artículos nuevos para los envases que sí puedes ofrecer (caja, táper, vaso reutilizable) con su precio e IVA (suele ser 21 %).
- Separa las salsas como artículos de cocina si las vas a cobrar o controlar.
- Registra en el TPV las salidas de envases, aunque se regalen, para saber cuánto te cuestan.
- Revisa informes de ventas por tipo de producto para ver si la sustitución te está aumentando el coste medio por comensal.
- Actualiza tus tickets para que, si hay inspección, se vea claro qué has cobrado y bajo qué concepto.
Una parte delicada será el cliente que pide “el sobrecito”. Aquí ayuda mucho:
- Un mensaje sencillo en carta o en mesa: “Hemos sustituido las monodosis por envases reutilizables de acuerdo con la normativa europea”.
- Tener la salsa ya integrada en el plato.
- Tener una opción de envase de mayor calidad para llevar y poder cobrarlo sin fricciones.
La eliminación de las monodosis de plástico de un solo uso no es un capricho, es una ola normativa que viene marcada desde Europa y que afectará a todo el sector. La buena noticia es que tienes tiempo para adaptarte si empiezas en 2025: habla con tu proveedor, actualiza cartas y menaje, y deja tu TPV preparado para cobrar o controlar los nuevos envases.
Si además lo enlazas con tus cobros y tus cierres de caja, podrás ver rápido si este cambio te está costando dinero o no, y ajustar precios antes de que se note en tu margen.
Con Loomis Pay, podrás tener todos tus gatos bajo control para que no falte nada por contar y no pierdas dinero. ¿Quieres saber más?